El servicio del mesonero Glenn excelente, sin embargo la sangria es chicha con extra de azucar sin casi alcohol (otra mesa se quejó de lo mismo) regresamos la sangria y pedimos el vino de la casa de muy mala calidad, la comida estaba fria pero buena sazón, aunque dice para 2 o 3 personas la picada de mar y solo alcanza para 2 comensales, la mayoria es almejas y mejillones que hace ver el plato mas grande, muchas conchas estaban vacias. Lo que desmejoró la experiencia fue el joven Henry que nos convenció que "la sangria estaba bien solo le faltaba RON y era dulce porque la gente lo prefería así", al cobrar nos informa el joven Henry que iba a eliminar el servicio del mesonero (lo mejor del sitio) por el inconveniente de la sangria (cobraron igualmente la sangria). Pagamos 50$ en bebidas ambas de muy mala calidad.