Es primera vez que califico a la Hacienda Real pero no es la primera vez que voy. El restaurante ha decaído y sobrevive principalmente porque es un lugar bonito y la falta de exigencia de sus clientes.
Han remodelado afuera pero ya no parece una hacienda, el restaurante estaba vacío y se siente un poco olvidado. Me gusta que tienen área de niños y los adultos como los niños lo apreciaron, aún así se veía medio sucia y olvidada.
La comida estuvo sabrosa, el consomé que dan al comienzo es un detalle diferente y bonito. A pesar de esto, las papas fritas son congeladas y mi "ribeye" parecía más un bistec de cinta que un verdadero corte de carne por el cual estoy pagando un monto significativo. No me parece que deberían venderse como un restaurante de buena carne, la calidad de su materia prima es básica. Parece que el restaurante es ahora más un restaurante de almuerzos que de cena.
Simplemente fabuloso. Pedimos la burratina, crostini, lasagna y ravioli con hongos. Los crostini son una gran introducción a la cocina de la chef, el de anchoa fue trascendental. La lasagna, impresiona por lo ligera que es, los trozos de zanahoria y queso ricotta la hacen una experiencia tremendamente placentera, no es para nada la lasagna sobre-condimentada que uno tiende a recibir.
El servicio fue agradable, el ambiente es acogedor; las sillas son un poco incómodas por tener respaldar muy rígido, aún así disfruté la comida tanto que no me molestó.
En total, una experiencia culinaria de primera.
Es un verdadero restaurante familiar. El servicio es bueno, la decoración en sí me parece un poco simple pero tiene la fortuna de estar en una casa linda así que no se siente tanto. La comida es muy sabrosa, bien hecha, y con una relación calidad-costo excelente.
Excelentes helados y servicio. Se han vuelto super populares y a veces ya se siente pequeño el local. Agradezco mucho que sean pet friendly y además tengan helado para perros.
La pizza es deliciosa, hecha en el momento y con buenos ingredientes. Los arancini y las pastas también deliciosas. Me agrada el poder sentarme cerca a la acera aunque si fuera por mi las mesas podrían ser de algo que no fuera plástico pero entiendo que deben guardarlas todos los días. Fabuloso restaurante, altamente recomendado.
Cuando pienso en una hamburguesa pura y sincera pienso en una hamburguesa como la de Anti.burger.
Una deliciosa y jugosa hamburguesa de res, delgada, como deberia ser. Embarrada de queso fabulosamente derretido. Suficientes vegetales como para que sepas que estan ahi pero no como para apagar el sabor de la carne. Y un pan suave y sabroso que no se desmorona ante su contenido a los 2 mordiscos.
Papitas curly que tengo que admitir no estaban calientisimas pero si sabrosisimas, con ketchup anti que tiene un toque picante pero nada para escribir a casa.
Me encanta el concepto: es una fabulosa hamburguesa a un precio razonable.
Muy agradable aunque un poco frio; la decoracion que se espera de un restaurante establecido de apuro con mesas de metal y sillas de plastico.
Los dulces se ven muy bien en los estantes, la atencion fue muy buena y me complacio ver masapan.
La crema pastelera que esta en el 70% de los dulces esta pesadisima y granulosa, pareciera que la tuvieron que espesar con maicena, el sabor no fue para nada memorable y fue caro considerando.
No hay planes de volver.
Hacienda Real
Es primera vez que califico a la Hacienda Real pero no es la primera vez que voy. El restaurante ha decaído y sobrevive principalmente porque es un lugar bonito y la falta de exigencia de sus clientes. Han remodelado afuera pero ya no parece una hacienda, el restaurante estaba vacío y se siente un poco olvidado. Me gusta que tienen área de niños y los adultos como los niños lo apreciaron, aún así se veía medio sucia y olvidada. La comida estuvo sabrosa, el consomé que dan al comienzo es un detalle diferente y bonito. A pesar de esto, las papas fritas son congeladas y mi "ribeye" parecía más un bistec de cinta que un verdadero corte de carne por el cual estoy pagando un monto significativo. No me parece que deberían venderse como un restaurante de buena carne, la calidad de su materia prima es básica. Parece que el restaurante es ahora más un restaurante de almuerzos que de cena.
A Mangiare
Simplemente fabuloso. Pedimos la burratina, crostini, lasagna y ravioli con hongos. Los crostini son una gran introducción a la cocina de la chef, el de anchoa fue trascendental. La lasagna, impresiona por lo ligera que es, los trozos de zanahoria y queso ricotta la hacen una experiencia tremendamente placentera, no es para nada la lasagna sobre-condimentada que uno tiende a recibir. El servicio fue agradable, el ambiente es acogedor; las sillas son un poco incómodas por tener respaldar muy rígido, aún así disfruté la comida tanto que no me molestó. En total, una experiencia culinaria de primera.
Da Stefano Trattoria
Es un verdadero restaurante familiar. El servicio es bueno, la decoración en sí me parece un poco simple pero tiene la fortuna de estar en una casa linda así que no se siente tanto. La comida es muy sabrosa, bien hecha, y con una relación calidad-costo excelente.
Helados Keene`s (Marbella)
Excelentes helados y servicio. Se han vuelto super populares y a veces ya se siente pequeño el local. Agradezco mucho que sean pet friendly y además tengan helado para perros.
Katané Pizza (El Cangrejo)
La pizza es deliciosa, hecha en el momento y con buenos ingredientes. Los arancini y las pastas también deliciosas. Me agrada el poder sentarme cerca a la acera aunque si fuera por mi las mesas podrían ser de algo que no fuera plástico pero entiendo que deben guardarlas todos los días. Fabuloso restaurante, altamente recomendado.
Anti.burger
Cuando pienso en una hamburguesa pura y sincera pienso en una hamburguesa como la de Anti.burger. Una deliciosa y jugosa hamburguesa de res, delgada, como deberia ser. Embarrada de queso fabulosamente derretido. Suficientes vegetales como para que sepas que estan ahi pero no como para apagar el sabor de la carne. Y un pan suave y sabroso que no se desmorona ante su contenido a los 2 mordiscos. Papitas curly que tengo que admitir no estaban calientisimas pero si sabrosisimas, con ketchup anti que tiene un toque picante pero nada para escribir a casa. Me encanta el concepto: es una fabulosa hamburguesa a un precio razonable.
La Suiza
Muy agradable aunque un poco frio; la decoracion que se espera de un restaurante establecido de apuro con mesas de metal y sillas de plastico. Los dulces se ven muy bien en los estantes, la atencion fue muy buena y me complacio ver masapan. La crema pastelera que esta en el 70% de los dulces esta pesadisima y granulosa, pareciera que la tuvieron que espesar con maicena, el sabor no fue para nada memorable y fue caro considerando. No hay planes de volver.